ES LA DOCENCIA UN COMPROMISO SOCIAL PARA MEJORAR AL PAÍS, DICE ALUMNA DE LA ENFT QUE PARTICIPÓ EN ESTADÍA EN CUBA

  • El viaje reactivó mi vocación para contribuir al avance y progreso de la sociedad mexicana a través de la enseñanza, señala la alumna Sofía Aranís Valdéz López

TIJUANA.- (28 de Enero/26) La docencia es un compromiso social que requiere empatía, adaptación y sensibilidad, destacó la estudiante del séptimo semestre de la Licenciatura en Educación Preescolar de la Escuela Normal Fronteriza Tijuana, Sofía Aranís Valdéz López, una de los tres alumnos de la ENFT que entre Octubre y Noviembre participaron en el “Programa de Cooperación Educativa e Internacionalización Solidaria con la Hermana República de Cuba”.

Junto con sus compañeros, y otros alumnos de Escuelas Normales del Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, Sonora, Tabasco y Tlaxcala, Sofía viajó a la ciudad de Cienfuegos, Cuba, a la Universidad “Carlos Rafael Rodríguez”, donde permanecieron por espacio de 43 días, compartiendo experiencias y aprendiendo formas diferentes de ejercer la enseñanza.

“Fue toda una experiencia” dijo la estudiante de la institución educativa que dirige la doctora Laura Verónica López Ruiz, al indicar que el viaje tuvo una duración de 18 horas entre esperas en aeropuertos y vuelos, hasta arribar a La Habana, donde permanecieron un día para a la mañana siguiente partir hacia su destino final, en el que fueron recibidos con un festival que incluyó bailables folclóricos de Cuba y México.

“La gente, muy amable y entusiasta; la comida, diferente pero buena, y el clima con calor y muchos mosquitos, inmunes al repelente”; y dos semana después de su llegada hubo alerta de ciclón, y sintieron temor pues por las noticias saben de la vulnerabilidad de la isla ante fenómenos meteorológicos de esa naturaleza. Afortunadamente solo hubo lluvias aisladas, relató Sofía Aranís a sus compañeros de la Normal Fronteriza, durante una charla reciente.

También contó de algunas situaciones de Cuba, como los frecuentes “apagones” que muchas veces duraban hasta 10 horas, pero de cómo la gente se sobrepone a la adversidad y continúa luchando para ser mejor cada día.

En Cuba la educación es gratuita —dijo Sofía—, desde los “círculos infantiles” que equivalen al preescolar, hasta la Universidad, y en educación básica, hasta la secundaria, el estado provee a los alumnos el uniforme que es obligatorio, y el almuerzo consistente en arroz, malanga, plátano o papaya, agua y col, y jamonada o un poco de cerdo como proteína, La merienda o snack la mandan los padres, porque el horario escolar generalmente es extendido, de 08:00 de la mañana a 4:00 de la tarde.

En cuanto a útiles escolares, indicó la alumna de la ENFT, México le donó libros de texto y útiles escolares a la República de Cuba por lo que varias escuelas cuentan con libros; el material educativo en el círculo infantil no es necesario; en primaria, secundaria y superior se les pide una libreta, un lápiz o pluma, dependiendo de la actividad a realizar. Los pizarrones son de gis, los aparatos tecnológicos son escasos y básicamente son computadoras antiguas, un proyector y bocinas.

No obstante la escasez de recursos, Cuba es uno de los países de América Latina que más invierte en educación, con alrededor del 9% de su Producto Interno Bruto, y junto con salud y cultura, la enseñanza absorbe el 71% del presupuesto gubernamental, según organismos internacionales. En comparación, este 2026 México invertirá en el rubro educativo el 4% de su PIB, equivalente a 1.2 billones de pesos.

Sobre el intercambio, Sofía Valdéz López destacó la entrega pedagógica increíble de las y los docentes con los que coincidió y el hecho de ser personas muy amables, preparadas, solidarias y apasionadas por la enseñanza, lo que “sin duda alguna contribuye a mejorar la educación y a buscar el desarrollo integral de cada estudiante”.

Indicó que esta experiencia le permitió no solo ampliar su visión sobre la educación en otros contextos, sino también promover la empatía, la adaptación, la sensibilización y el compromiso social. “Sin duda, vivir esta movilidad académica significó un crecimiento personal y una reafirmación de mi compromiso con la formación docente y la búsqueda de contribuir al mejoramiento de la sociedad de mi país”, dijo.

Externó que esta experiencia reavivó su compromiso como futura docente —a partir de este año cursa el último semestre de la carrera—, que es acompañar y guiar a los estudiantes hacia su desarrollo integral, priorizando siempre su bienestar y sus intereses, con el objetivo de formar a ciudadanos responsables y comprometidos con su comunidad, que busquen siempre la mejor manera de transformar el mundo que los rodea.

Al trabajar con alumnos de edades tan tempranas (de preescolar), surge un compromiso que no se limita a enseñar sobre sus procesos de aprendizaje, estableció, sino que implica aprender junto a ellos, valorar sus voces, escucharlos activamente y brindarles seguridad para fortalecer su confianza y permitirles aprender sin miedo. Como docentes, nuestra misión es brindar herramientas que orienten a los estudiantes hacia la construcción de sus propios aprendizajes.

Finalizó explicando que desde la educación preescolar se trabajan procesos formativos, así como el desarrollo de habilidades sociales y del pensamiento crítico-reflexivo, los cuales sientan las bases para un desarrollo pleno a lo largo de la trayectoria académica y de la vida de los futuros hombres y mujeres. Junto con Sofía Aranís Valdéz López, por parte de la ENFT participaron en el “Programa de Cooperación Educativa e Internacionalización Solidaria con Cuba” Alejandra González Valenzuela, de la Licenciatura en Enseñanza y Aprendizaje del Idioma Inglés, y Héctor Adrián Corral Vega, de la Licenciatura en Educación Primaria.

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